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Ética & Filosofía Corporativa

Maquiavelo en la Junta Directiva: ¿Eficiencia o Disfraz?

Por Equipo IPIA Lectura de 4 min
Maquiavelo y la Tecnología

En las aulas de Ética Empresarial se habla cada vez más del “bien común”, de la “responsabilidad social corporativa” (RSE) y de empresas con propósito. Pero… ¿Qué pasaría si invitamos a Maquiavelo a nuestra siguiente junta directiva?

“No es necesario ser bueno, sino parecerlo.” — Nicolás Maquiavelo, El Príncipe

Una frase incómoda, claro. Pero resuena. Porque el mundo empresarial no solo se mueve por valores… sino por intereses, reputación y poder.

Al igual que en El Príncipe, donde Maquiavelo deja pautas para gobernar principados en distintos contextos culturales, con un poco de imaginación —y traspolando algunos términos— un principado bien puede parecerse a una empresa. Esa búsqueda del poder por encima de todo es una de sus ideas centrales: control, gobernanza y sostenibilidad del régimen (o del negocio).

En la actualidad, estos actos donde se arrolla al resto, sin importar necesidades o implicaciones éticas, difícilmente encajan con ese ecosistema work-friendly que tantas empresas dicen promover.

Y, ¿a qué viene al caso Maquiavelo en una era tan tecnológicamente revolucionada, con la IA integrada en las líneas corporativas? Porque en la era de la inteligencia artificial, la eficacia volvió a ser el valor supremo.

Oficina y Control

Ya lo decía Byung-Chul Han en La sociedad del cansancio. No hablar de Maquiavelo es permitir que sus ideas operen sin que nadie las cuestione. ¿O ya lo hacen entre nosotros?

Por ejemplo, ¿seguimos hablando de ética empresarial mientras premiamos al que logra más con menos gente? Brutalismo puro. ¿Qué tan real es la cultura “work-friendly” si detrás hay algoritmos que vigilan, optimizan y despiden? Es fácil encontrar un panóptico foucaultiano disfrazado de app de bienestar.

¿Estamos creando una nueva forma de maquiavelismo corporativo… pero con sonrisas y métricas de felicidad? Incluso hay apps que regulan nuestra pseudo-felicidad corporativa.

El nuevo tablero: IA, ética y el cansancio

Inteligencia Artificial y Ética

El problema no se queda ahí. Hoy, la inteligencia artificial comienza a tomar decisiones por nosotros. Como en el caso de empresas colosales como Amazon: ¿Puede un algoritmo tomar decisiones éticas? ¿O solo reproduce sesgos disfrazados de eficiencia?

Aquí es donde entran Lipovetsky y Byung-Chul Han. Nos recuerdan que vivimos en una sociedad de la imagen, del narcisismo moral, y del sujeto de rendimiento que se autoexplota en nombre del éxito.

Esta fe ciega en la eficiencia algorítmica está directamente ligada al proyecto que Han plantea en La sociedad del cansancio. Se ha creado una cultura del rendimiento superlativo, donde poco importa el medio si se alcanza la meta, la venta, el KPI. Y luego —cuando se colabora con esa lógica de rendimiento— surge el miedo al “no llegar”. Como dice Han: aparece por ende el sujeto del fracaso.

Las patologías actuales —ansiedad, burnout, insatisfacción crónica— ya no son físicas, sino mentales. Y están en perfecta sincronía con la irrupción de la IA en las empresas.

Entonces, la pregunta ya no es solo “¿qué es lo correcto?”, sino:

¿De qué forma estamos construyendo empresas que sostengan la dignidad humana en un mundo acelerado, algorítmico y cansado?



Por eso hablar de IA y de ética no debería ser jamás un tema de relleno en clase. Es mucho más que eso. Este análisis debería, al menos, hacer que algún CEO, colaborador o alumno, se plantee hacia dónde vamos con la ética empresarial en la era de la supereficiencia, en la época de empresas de miles de millones de una sola persona, y de metas que nunca antes se habían visto.

Aquí nadie prohíbe el uso de la IA. Solo que no se perpetúen los principados. Ni la sociedad del cansancio. Ni la sociedad de la imagen.